Temas Golfo

Antecedentes del sector acuicultura en el Golfo de Fonseca

 El Salvador

Honduras

Nicaragua

 El Salvador

El cultivo de camarón marino (Litopenaeus vannamei y L. stylirostris) fue desarrollo en los años 80, teniendo un acelerado desarrollo a partir del año 1998, estimando un potencial de desarrollo de 4 000 ha para su desarrollo (Currie, David 1995, PRADEPESCA). Exportaba semilla a Honduras, Guatemala y Nicaragua; las larvas del medio natural se utilizaban para sembrarlas en las fincas; sin embargo, en octubre de ese año El Salvador sufrió los efectos del huracán Mitch que afecto gravemente estos cultivos y desacelero sus posibilidades de expansión.

Desde el año 2003 se ha disminuido el desarrollo de la camaronicultura; debido a que no existe producción de larvas, solo un 10 por ciento de los productores industriales importa semilla desde Guatemala y los medianos acuicultores dependen del laboratorio de maduración de CENDEPESCA. La industria se ha visto afectada por la enfermedad de la Mancha Blanca y no hay laboratorios de análisis patológico, teniendo una mínima capacidad de respuesta a los virus. Ya no hay exportaciones y sus productos se venden al mercado nacional; esta problemática se inicio con el huracán Mitch cuando el camarón escapo de las fincas e infecto algunas poblaciones marinas, crisis que también sufrieron Guatemala y Honduras. Otras especies objeto de cultivo son la tilapia (Oreochromis sp.), camarón de agua dulce (Macrobrachium roserbergii), carpa (Cyprinus carpio) y guapote (Cichlasoma sp.).

La promoción de la piscicultura de agua dulce comenzó en los años 90, una vez culmino el conflicto bélico. Hasta el 2002 su desarrollo era muy limitado, se empleaban los sistemas de estanques de tierra y jaulas flotantes y sus productos se destinaban al mercado nacional, pero en ese ano se instalo al norte del país una empresa salvadoreña que introdujo tecnología israelí, desarrolla cultivos superintensivos y exporta sus productos a Estados Unidos. Los demás piscicultores son pequeños comerciantes y productores de subsistencia que venden pescado fresco entero y están diseminados a lo largo del país, además de catorce proyectos de tilapia en jaulas flotantes.

Honduras

La camaronicultura en Honduras inicia con un proyecto piloto en la costa norte del país en el año de 1969, por medio de la empresa Armour United Fruit Company, posteriormente se trasladaron estos esfuerzos al sector del Golfo de Fonseca en 1972 (ANDAHN).

En 1970 se inicio el primer cultivo de camarón de agua salobre en la costa del Golfo de Fonseca. Ese inicio lo dio la “Empresa Sea Farm en El Jicarito, Municipio de Marcovia, Departamento de Choluteca de Honduras” (empresa privada en conjunto con capital extranjero) a través de investigaciones científicas en camarón blanco de dos especies Litopenaeus vannamei y Litopenaeus stylirrostris. Los datos obtenidos por Sea Farms fueron utilizados por inversionistas nacionales, iniciando como industria establecido en 1980, el cultivo del camarón blanco, en la costa sur de Honduras. Actualmente la camaronicultura, se divide en productores artesanales, medianos productores y productores industriales.

Los proyectos camaroneros, están agrupados en la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (ANDAH). En 1999, en la costa del Golfo de Fonseca había un total de 185 pequeños y medianos proyectos con un total de 4 3285 ha en producción y 123 proyectos industriales con un total de 10 490,4 ha en producción. Estos proyectos están dedicados al cultivo de dos especies de camarón blanco (Litopenaeus vannamei) en primer lugar, y en menor porcentaje el Litopenaeus stylirrostris. De la postlarva utilizada por la industria camaronera, un 30 por ciento proviene del medio natural, y un 70 por ciento es larva producida laboratorios del exterior (Estados Unidos de América, El Salvador, Panamá, Costa Rica, etc.) y aclimatada en laboratorios nacionales.

En el caso de los larveros, estos han aumentado, debido al aumento del número de proyectos y número de hectáreas cultivadas; aun cuando la industria acuícola ha incrementado significativamente el uso de larva de criadero, más del 80 por ciento en la actualidad.

La acuicultura industrial de camarón en los últimos anos ha tenido un descenso debido a la aparición de dos enfermedades, el Síndrome de Taura y la Mancha Blanca, asimismo el Huracán Mitch en octubre de 1998, dejo grandes pérdidas en aproximadamente el 60 por ciento de la infraestructura y de los estanques de cultivo. A partir del año 2000 la acuicultura comenzó a recuperar los rendimientos de producción. La acuicultura industrial de tilapia, que enfrento problemas con el Huracán Mitch en 1998, para el año 2001 la producción para exportar comenzó a recuperarse, y actualmente las fincas industriales, continúan exportando filete de tilapia o pescado entero congelado.

Los medianos y pequeños proyectos acuícolas de camarón y tilapia, que abastecen el mercado nacional, también fueron afectados por las enfermedades causadas por virus y por el Huracán Mitch. En 1999 reiniciaron sus actividades y actualmente producen camarón comercializarlo en las empacadoras o para suplir el mercado nacional.

Nicaragua

Tradicionalmente Nicaragua ha sido un país agrícola ganadero, con actividad de pesca extractiva en ambos océanos. En 1982 el Gobierno inicia un programa de agroacuicultura y de repoblamiento de embalses, actividad que se desarrollo durante toda la década de los 80. En esos años se trabajaba con tilapia del Nilo (Oreochromis niloticus) y tilapia aurea (Oreochromis aureus), guapote (Cichlasoma managuense), y se introdujo carpas al país. Sin embargo, el Gobierno a finales de los 80 decidió cerrar el programa piscícola y concentrar los esfuerzos en el cultivo de camarón, que parecía más promisorio.

En 1988 se realizo con apoyo de FAO la primera aproximación evaluativa de los terrenos aptos para la actividad camaronera en la costa del Pacifico. Los resultados del estudio indicaron un área aproximada de 39 250 ha, de las cuales el 72 por ciento (28 150 ha) se concentran en el Estero Real cerca del Golfo de Fonseca; el resto se distribuye en terreno cercanos a los esteros de Aserradores, Padre Ramos y Rio Tamarindo en la costa del Pacifico. Todos ellos en la zona noroccidental de Nicaragua. La actividad camaronera, se desarrolla en su totalidad en la zona noroccidental del país, en los departamentos de Chinandega y un porcentaje muy pequeño en el de León.

Durante la primera mitad de la década de los 80 hubo algunas iniciativas aisladas de cultivo extensivo de camarón en salineras y sistemas de encierro que fueron abandonados por la inestabilidad política y problemas técnicos. No fue sino hasta 1987 que algunas cooperativas manejaron 100 ha de estanquería rustica, incrementándose a partir de ese año el numero de cooperativas.

A partir de 1990, inversionistas nacionales y extranjeros se interesaron en la camaronicultura, llegando a solicitar concesiones de terrenos que suman actualmente 19869 ha en el Estero Real, de las cuales 5 115 ha están en manos de cooperativas y 13538 ha les pertenecen a empresas y personas naturales. A inicios de 1998 existían 8299 ha en producción. Sin embargo en octubre, después de la tormenta tropical que azoto Nicaragua y especialmente del Huracán Mitch, las hectáreas en producción se redujeron en un 25 por ciento, lo que equivale a la perdida en área de producción de 2108 ha en ese ano. Durante 1999 la camaronicultura tuvo un decrecimiento debido a los efectos del Mitch en año anterior y a la afectación del virus de la mancha blanca, que se presento en ese año.

Sin embargo, en el año 2001 la industria hace paulatinamente cambios en sus sistemas para enfrentar técnica y económicamente la nueva situación. Las granjas semi intensivas que sembraban usualmente entre 15 a 25 postlarvas por metro cuadrado, bajan significativamente sus tasas de siembra a no mayores de 10. Adicionalmente los recambios de agua que para esos sistemas estaban alrededor de 10 a 20 por ciento de recambio diario, se convierten en cero recambio de agua o solamente cuando es necesario. Algunas empresas comienzan a probar la utilización de aereadores y también incrementan y mejoran las filtraciones de agua. Todo este cambio se traduce en sobrevivencias mayores y mejores resultados productivos.

Desde esa fecha el cultivo de camarón ha ido creciendo constantemente hasta tener en el 2010 aproximadamente 13500 ha en producción con aproximadamente 16000 toneladas de producción, de las cuales más del 85 por ciento son producidas por empresarios de forma semi intensiva y el resto por cooperativas, las que producen mayormente de forma extensiva.

Referencia:

Cambio climático, pesca y acuicultura en América Latina. Potenciales impactos y desafíos para la adaptación. Taller FAO / Centro de Investigación Oceanográfica en el Pacífico Sur Oriental (COPAS) Universidad de Concepción. 5 - 7 de octubre, Chile.

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